Pensamientos plasmados, ideas fugaces, rutina... o simplemente, mi vida
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lunes, 11 de junio de 2012
En obras
Esta web está en obras... hasta que no se reparen todos los socabones no actualizaré ni escribiré.
¡He dicho!
sábado, 7 de mayo de 2011
Sólo quiero trabajar
Cada vez que me siento delante del ordenador en busca de alguna oferta de empleo interesante, me quedo helada. Es imposible tener experiencia en cualquier trabajo si ninguna empresa te da la oportunidad de tomarla. Es imposible que te contraten en alguna empresa si no tienes experiencia. Es un puto pez que se muerde la cola.
Últimamente siempre se ha dicho que lo importante era formarse. Voy a modificar un poco esa frase y decir: lo importante es formarse en especialidades técnicas. Yo ya sabía que estudiando historia del arte no era fácil encontrar trabajo "de lo mío". Soy completamente consciente de ello. Pero aún así, no deja de sorprenderme que ya no quieran licenciados y prefieran gente con experiencia. ¿Para qué entonces estudiar tanto? ¿Para qué romperme los codos durante tantos años si al final tendré peor trabajo que cualquier persona sin estudios? Y ojo, que no quiero menospreciar a nadie, pero no deja de darme mucha rabia.
Nueve meses viviendo en un lugar nuevo, que si ya es bastante difícil más difícil es cuando no abres el círculo con un nuevo trabajo. Algo que te motive para seguir adelante y crecer tanto profesional como personalmente. Creo que eso empieza a ser una utopía. Maldita utopía que te llena la cabeza de pajaritos que nunca echarán a volar.
sábado, 24 de julio de 2010
Cansada de la ebullición
Mi mente trabaja sin descanso, en ocasiones incluso cuando no debería y en cosas que más le valdría no hacerlo. Pero es inevitable y se pone a trabajar sin descanso. ¿Por qué yo? Las personas más cercanas a mí saben que a veces digo cosas que en realidad no pienso, pero que mi mente traslada a mi habla sin que pueda hacer demasiado.
Antes de que pueda darme cuenta, ya han salido por mi boca y luego, después de hacer trabajar algo más a mi mente, me hacen pedir perdón.
Y lo que me pregunto es, ¿realmente no las pienso? No sé si tendré algún síntoma de bipolaridad. Pienso y despienso. Digo y rectifico. Quizá sea una simple condición de la persona humana.
Por eso, cuando me pasa algún episodio similar, pienso en eso que dicen: "Rectificar es de sabios" y eso es lo que intento hacer, no por sabia, que todos sabéis que no lo soy, sinó para no hacer daño a mis interlocutores.
La idea que salió disparada de mi mente, entra de nuevo y la veo diferente; veo que en realidad me equivocaba; veo que erré; e intento rectificar.
Esto va por todas esas personas con las que erro y con las que tengo que rectificar. Especialmente una. Piensa que si rectifico es porque realmente después de pensarlo veo que esa idea no ha salido de mí. Aún así, ya ha salido, el mal ya lo hice, y por eso desde aquí, y con toda sinceridad, te pido que me disculpes. Ayer, hoy y siempre.
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